Religiones como tecnologías de gobierno

Por Edgar Zavala Pelayo

El pasado 31 de Octubre y 1 de noviembre de 2016 se realizaron en las ciudades suecas de Malmö y Lund una serie de eventos planeados conjuntamente por la iglesia católica y la iglesia luterana y protagonizados por el dirigente del estado vaticano, Jorge Mario Bergoglio, asi como Munib Younan, dirigente de la Federacion Mundial Luterana (LWF), y Antje Jackelén, arzobispo de la Iglesia de Suecia. Este encuentro religioso bilateral, fue descrito por los medios de comunicación de ambas iglesias como un evento de corte ecuménico dirigido a conmemorar el próximo quincentenario de la Reforma Protestante, iniciada por Martin Lutero y el despliegue de sus tesis un 31 de Octubre de 1517. Más allá de la importancia religiosa, y en particular ecuménica, del evento, éste me parece una oportunidad idónea para hacer dos cosas: primero, repasar muy brevemente algunas de los distintos enfoques analíticos que son utilizados frecuentemente para hablar sobre, o estudiar, religiones; y segundo, (volver a) traer a la mesa de debate un enfoque teórico-analítico específico que no suele figurar en debates académicos y que sin embargo tendrían, desde mi punto de vista, una utilidad teórica, conceptual y empírica significativa: religiones como tecnologías de gobierno.

Sin perder de vista la naturaleza distinta de una composición periodística y un análisis académico, utilizaré a continuación algunos de los comentarios sobre el encuentro incluidos en notas de medios de comunicación religiosos y no religiosos para ilustrar de forma muy concisa algunos de dichos enfoques analíticos frecuentes. En varios medios de comunicación el encuentro entre Jorge Bergoglio y representantes de la LWF y la Iglesia de Suecia se describió en términos de una perspectiva estrictamente individual. En varias notas periodísticas los entes ejecutantes de las acciones llevadas a cabo durante el evento y por tanto los principales focos de análisis fueron el “papa Francisco”, los individuos representantes de la iglesia luterana mundial y sueca[1] e incluso las disposiciones y motivaciones personales de éstos agentes[2]. Otros medios de comunicación, como es frecuente en análisis académicos también, no solo refirieron a los individuos dirigentes y sus disposiciones y motivaciones sino también al encuentro de dos organizaciones religiosas y sus respectivas estructuras clericales y configuraciones teológicas y eclesiológicas. Desde este ángulo algunos medios de comunicación, religiosos sobre todo, insistieron en la relevancia ecuménica del encuentro entre estas dos iglesias y la necesidad de reconocer conjuntamente tanto los agravios del pasado como las coincidencias teológicas de ambas iglesias[3] . Desde un enfoque institucional más escéptico, algunos medios de comunicación no religiosos comentaron también sobre las disputas históricas y algunas de las diferencias doctrinales entre estas dos iglesias, por ejemplo la imposibilidad de los católicos para comulgar en iglesias luteranas y viceversa[4] pese a los intentos de ecumenismo de ambas instituciones.

Pero las instituciones religiosas y sus miembros dirigentes en lo individual no son el único foco de análisis. Como lo dejó ver Antje Jackelén, la arzobispo luterana de Uppsala y cabeza de la Iglesia de Suecia, la visita de Jorge Bergoglio no es solo una visita papal sino además un encuentro de las comunidades luterana y católica en Suecia[5]. Este enfoque analítico que privilegia más las prácticas y creencias de los adeptos de la institución en lo individual y colectivo es particularmente relevante en Suecia, un país nórdico con una sociedad altamente secularizada en cuanto a prácticas religiosas pero en donde paradójicamente 64% de la población está registrada como miembro de la Iglesia Luterana de Suecia[6]. Desde la misma perspectiva analítica puede señalarse la enorme complejidad, presente y futura, que surge al considerar a los grupos migratorios que han llegado a Suecia –tanto de países de Europa del Este y Africa oriental como del Medio Oriente en fechas recientes – y que no necesariamente provienen de grupos sociales secularizados como los que prevalecen en este estado nórdico.

Sin embargo es un hecho indudable que la religión no se reduce ni a individuos dentro de las estructuras eclesiales, ni a las instituciones religiosas como tales, ni a las complejas religiosidades de los miembros de las iglesias y las de los individuos sin afiliación institucional alguna. Entre los varios enfoques teórico-analíticos alternativos que pueden adoptarse se encuentra el foucaultiano sobre la religión como elemento (genealógico) de la gubernamentalidad y más específicamente la religión como un conjunto de tecnologías de gobierno –o como ‘pastoralismo’ o ‘poder pastoral’ si usamos los términos que Foucault utilizo originalmente, e indistintamente, en varios de los textos que escribió y cursos que dictó en la última etapa de su carrera. Ciertamente no es Foucault el primero en estudiar religiones en tanto expresión, variante, medio y fin de poder –la propuesta Weberiana del tipo carismático de la autoridad, basado en parte en un arquetipo religioso, es una contribución clásica; o bien, en tiempos más recientes, la idea de las religiones como medio material de poder ideológico de acuerdo al sociólogo-historiador Michael Mann; o el Catolicismo como el ejemplo por antonomasia de la forma ideológica/normativa de poder de acuerdo al sociólogo Gianfranco Poggi. Pero es el enfoque foucaultiano el que no solo propone concebir a la religión como un tipo de poder –oportunista, anómalo, no-moderno como lo clasificarían varios autores– sino como conjunto de tecnologías de gobierno que fueron legitimas en periodos históricos pasados y que aún persisten o pueden hipotéticamente persistir, en parte o transformadas, dentro de la composición compleja de las tecnologías de gobierno en las sociedades seculares actuales.

Cabe decir que si queremos utilizar la mirada analítica foucaultiana de las religiones como conjuntos de tecnologías de gobierno para analizar las religiones y en especial el catolicismo y otras denominaciones cristianas minoritarias en America Latina, tendríamos entonces que apartarnos un tanto de los principios gubernamentales que Foucault originalmente propuso para definir las tecnologías de gobierno del cristianismo en el contexto europeo pre-medieval. Aunque la orientación salvífica del catolicismo pudo ser un tanto equivalente en la Europa pre-medieval de Foucault y en los territorios americanos durante el régimen colonial español, el poder pastoral de tipo monástico, interiorista, auto-reflexivo y que instituye entre otros principios gubernamentales la vigilancia constante y simultanea del individuo y del grupo –omnes et singulatim– de acuerdo a Foucault, muy probablemente no fue tal en los contextos latinoamericanos si consideramos la naturaleza más bien “civilizatoria”, misional, pragmática e incluso económica de las tecnologías de gobierno desarrolladas por la iglesia católica en esta región durante tres siglos de colonización. Es justo esta genealogía colonizante y particularmente pragmática-económica del pastoralismo en America Latina lo que haría falta añadir a la perspectiva foucaultiana original. Una vez concebida esta genealogía distinta, también es posible hacer conjeturas, por ejemplo, acerca de las tecnologías de gobierno especificas usadas por la iglesia católica (junto con la corona española) en territorios americanos. Entre estas tecnologías especificas se podría sugerir el uso de la caridad no solo como una actitud que se buscaba en los misioneros y como una virtud teológica, sino además como instrumento de facto para evangelizar y para someter indígenas al yugo de Cristo, como literalmente lo expresara el misionero jesuita José de Acosta en su Doctrina christiana, publicada en 1584 como manual para misioneros. Puede sugerirse también, por ejemplo, el despliegue de una tecnología de control del espacio por medio del establecimiento de reducciones, pueblos de indios, misiones estratégicas en zonas de frontera (las reducciones guaraníes o las misiones de frontera en la Alta California, por ejemplo), así como el control del territorio a través de la ritualización simbólica del espacio. Como estas dos tecnologías específicas pueden sugerirse otras más que hayan sido utilizadas tanto por la iglesia católica en lo general como por órdenes religiosas particulares en sus tareas de evangelización y colonización.

Si conservamos esta mirada teórica-analítica y atendemos la dimensión gubernamental de las religiones así como la plasticidad de esa dimensión para transformarse y permanecer de una u otra forma en las lógicas de gobierno, o gubernamentalidades, de las sociedades contemporáneas, tendríamos entonces herramientas conceptuales útiles para analizar no solo religiones en lo general sino también eventos como el encuentro religioso católico-luterano mencionado al inicio. Un encuentro en donde participa un papa católico cuya orden religiosa, La Compañía de Jesús, no sería ajena al uso de tecnologías de gobierno de naturaleza colonizante-civilizatoria y pragmático-económica al menos en el contexto latinoamericano. Desde esta perspectiva, el encuentro bilateral ocurrido en Suecia representaría menos un encuentro ecuménico y más una reunión estratégica de dos conjuntos de tecnologías de gobierno cristianas. Dos conjuntos de tecnologías de gobierno hasta cierto punto distintos en tanto históricamente divergentes, pero ambos con genealogías asociadas de una u otra forma a regímenes colonizadores. De hecho, si consideramos por un momento el despliegue estratégico de la caridad mencionado anteriormente como una de las posibles tecnologías de gobierno del catolicismo, resultaría entonces comprensible que una de las actividades clave del encuentro religioso en Suecia haya sido la firma de una carta intención entre las iglesias católica y luterana para fortalecer trabajos, o mejor dicho tecnologías, de caridad y beneficencia de manera conjunta.

El enfoque de las religiones como tecnologías de gobierno puede así sumarse a los enfoques individuales, institucionales y comunitarios y enriquecer debates y futuros estudios sobre religión, política, gobiernos y gubernamentalidades.

 

 

[1] lundsdomkyrka.se/why-is-the-pope-visiting-lund/; en.radiovaticana.va/news/2016/06/01/pope_to_take_part_in_reformation_events_in_lund_and_malm%C3%B6/1234020; www.sydsvenskan.se/2016-09-26/paven-haller-massa-for-19-000-i-malmo; www.svt.se/nyheter/lokalt/sodertalje/pavens-besok-i-malmo .

[2] www.dn.se/nyheter/sverige/pope-francis-in-a-unique-conversation/

[3] lundsdomkyrka.se/why-is-the-pope-visiting-lund/

[4] www.express.co.uk/news/world/727093/Pope-Francis-Sweden-anniversary-Martin-Luther-Reformation

[5] cruxnow.com/analysis/2016/10/28/popes-sweden-trip-lab-experiment-catholic-lutheran-cooperation/

[6] sweden.se/society/10-fundamentals-of-religion-in-sweden/

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